jueves, 4 de junio de 2015

Parar


Una enfermedad, dolencia o malestar lo que te impiden es hacer una rutina y te invitan a parar.

Dejar de hacer lo que es en ti habitual, si trabajas o estudias o buscas empleo, te quita las ganas y fuerzas de hacer esto que a diario no te planteas y haces, te parezca agradable o más feo.

Y te preguntas... ¿Para qué esto si yo estoy bien y me va todo estupendamente?

Es cierto que te puede ir todo estupendamente o aparentemente te va todo así o simplemente para tí es de esta manera pero realmente no deberían ir las cosas de este modo y te tienes que dar cuenta de alguna circunstancia que por estar en el día a día, inmerso en ir de aquí para allá no te has dado cuenta, no has
caído en poner atención o deberías parar para pensar o meditar sobre algo que a priori se te escapa. Para esto es para lo que te llega este momento para tener tiempo para pensar y hacer un recorrido por lo que es tu vida. Da igual que sea una enfermedad larga (no tiene que ser mortal), una dolencia que te impida moverte de casa por ejemplo o un malestar general, el hecho en sí es que no puedes desarrollar lo que es para tí habitual y te lleva a estar tranquilo sin enrolarte en otras cosas a hacer.

También es cierto que dependiendo de lo que te haga parar y como, te da más tiempo para evaluar por decirlo de este modo que otras. Es decir, si tienes una fractura de la rodilla no es lo mismo que si tienes migraña o si te tienen que operar...

Cada uno de los casos es diferente, si bien es cierto que son iguales en que te dicen que tienes que parar.No es lo mismo ni te están dando el mismo tipo de pistas sobre lo que te puede estar pasando. Lo que tendrías que evaluar es ...que es lo que te impide hacer eso, que es lo que dejas de poder hacer con la dolencia, enfermedad o malestar, que dejas de poder acometer en el día a día para estar en la situación que estas. De ahí sacas mucha información de para qué ha venido esto a ti.

Todos sabemos que el cuerpo que es muy sabio te va dando toques de atención o señales para que te pongas en marcha y hagas o solventes o te pongas a actuar sobre ciertas cosas de tu vida que no tienen el orden que debería ser o que debes modificar para un bien común... Las emociones van relacionadas con partes del cuerpo y dependiendo de cual sea la emoción así te dolerá una zona u otra.

Es cierto que al principio te da una señal pequeña por decirlo así (malestar),después una señal mayor (dolencia) y por ultimo te avisa de otro modo un poco más drástico (enfermedad),que te evita hacer tu vida.

Por eso es importante ponerle foco a lo que nos va sucediendo, a lo que el cuerpo nos dice, nos avisa y nos "comenta" a través de las distintas exposiciones del cuerpo,el ver que lo que nos ocurre no es por casualidad sino por causalidad, hay un hecho que se da y por el cual tenemos un aviso.

No importa el grado de consciencia que tengamos, no importa si ya hemos gestionado nuestras emociones o creemos que ya hemos hecho una buena gestión de las emociones, siempre hay cosas que mejorar, que pulir, que cambiar, y no por conocernos en profundidad a nosotros estamos exentos de parar, de pensar el para qué de las cosas.

Lo que tenemos que pensar es que siempre nos quedan cosas por hacer, que aunque pensemos que todo nos va de maravilla puede ser solo una percepción nuestra y que haya "ocultas" circunstancias,sentimientos o emociones que debemos mirar que nos llevan a tener que pensar que pasa con nosotros, que queremos hacer, si queremos seguir "sufriendo", si esto es lo que quieres, como nos afecta, pero sobre todo, como afecta a las personas cercanas a nosotros.

Moraleja: Después de analizar el PARA QUÉ paras en este momento, analicemos si queremos seguir de esta manera y que consecuencias nos traerá o queremos cambiar cosas, sea corto, medio o largo plazo.

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